Terremoto Nueva Zelanda Nov 2016

Daños a Infraestructura Carretera

A veces se desestiman los daños que un terremoto puede causar a la infraestructura carretera. En esta oportunidad les presentamos fotos similares del mas reciente evento el 14.11.2016 en la Nueva Zelanda.

Análisis:

Comparando los efectos del sismo de Japón a mitad de Abril 2016 a las carreteras del país con los más recientes en Nueva Zelanda, observamos similitudes en los tipos de daños: deslaves, cuarteadura de superficies de rodamiento y asentamientos. Importante es observar que en ambos casos las autopistas se encontraban en zonas montañosas o por debajo de cortes mayores, lo que parece ser un denominador

común e indica una agravación de riesgo y vulnerabilidad acentuada en un sismo. En ambos casos observamos que los movimientos de tierra son sustanciales implicando deslices de masas enormes que van mucho mas allá del derecho de vía de la autopista. La reparación de los tramos dañados y la estabilización de los taludes correspondientes pueden tardar muchos meses.

El evento, con una magnitud de 7,8 y con epicentro a 93 kilómetros al norte de Christchurch, se suscitó en la parte occidental del “Cinturón de Fuego del Pacífico” y la pregunta que los profesionales que nos dedicamos a temas de la prevención de daños en Latinoamérica nos deberíamos poner, es si daños similares pueden ocurrir en nuestras regiones. Desde nuestra perspectiva la respuesta es definitivamente afirmativa.

Si analizamos en el mapa siguiente la configuración del así llamado “anillo de fuego”, y tomamos en consideración la sismicidad alrededor de este anillo, no debería caber dudas que estamos en frente a exposiciones similares.

Es interesante también observar la exposición sísmica en nuestras regiones con base en las magnitudes de terremotos pasados y su ubicación en el siguiente gráfico de Swiss Re CatNet:

Por otro lado debemos tomar en cuenta también las características técnicas y el diseño de las autopistas en Latinoamérica. A pesar de unas peculiaridades individuales en la construcción de autopistas en los varios países de LA, vemos demasiadas similitudes en el tipo de construcción, diseño de los puentes y túneles, la geología, la topografía para poder afirmar que “nuestra” infraestructura carretera está exenta de daños considerables en caso de un terremoto mayor.

Con actividades de modernización de infraestructura carretera actualmente en curso en varios países, con mayor énfasis en México, Colombia, Ecuador y Perú, podemos afirmar que no solo la industria aseguradora se encuentra frente al reto importante de medir y evaluar el potencial de perdida, sino también los mismos contratista y concesionarios de autopistas de cuota.

Mediante una administración de riesgo adecuada y con base en Estudios de Riesgo realizados por despachos profesionales, los contratistas /concesionarios tienen la responsabilidad de comprar limites adecuados de cobertura para mantener debidamente protegidos sus activos a largo plazo. Las circunstancias de riesgo en muchas de las autopistas concesionadas en LA – es decir geología compleja, topografía montañosa, exposición sísmica alta en todo el vertiente pacífico de LA, construcción tipo “balcón” que favorece en desliz parcial del terraplén en caso de un terremoto, portales de túneles en terreno inestable etc. – requieren un análisis detallado de su exposición y un calculo adecuado del PML para poder determinar de la forma mas precisa el potencial de perdida. Aquí es clave que se evalué la susceptibilidad a daño de las diferentes componentes de la autopista y se realice una ponderación adecuada con los factores de PML correspondientes.

Para las compañías de seguro y los reaseguradores el gran reto está en el control de las acumulaciones que se tiene en la cartera. Los siniestros de terremoto de Japón y Nueva Zelanda se pueden interpretar en el sentido que los daños son muchas veces puntuales en un tramo de autopista, sin embargo sismos catastróficos pueden causar un sinnúmero de deslices y derrumbes sustanciales a lo largo de un tramo relativamente corto.

Y un último punto: hasta la fecha el seguro de Interrupción de Negocio no ha sido particularmente afectado en nuestras regiones, sin embargo los siniestros que hemos visto en Japón y en Nueva Zelanda en este año, nos confirma que los periodos de indemnización no deberían estar por debajo de los 12 meses en casos específicos.

adminNZ Earthquake